El método Montessori permite que el niño experimente la alegría de aprender.
Los niños pasan por fases de interés y curiosidad en esta etapa temprana de la vida, tienen una tremenda capacidad de aprender y asimilar el mundo que les rodea sin esfuerzo consciente. Durante este tiempo, son particularmente receptivos a los estímulos externos.
En nuestras clases hemos organizado cuidadosamente el ambiente para fomentar en el niño un mejor aprendizaje y crecimiento. En él se desarrollan los aspectos sociales, los emocionales y los intelectuales.
Os quiero mostrar una de las actividades que hicimos dentro de el área de la vida práctica. Cuando trabajamos actividades de la vida práctica estamos fomentando la independencia y la autonomía de los alumnos, con el objetivo de que no tengan que estar solicitando continuamente la ayuda de los adultos. Cómo señaló la Dr. Montessori: “tenemos que ayudarles a aprender cómo… vestirse o desvertirse, lavarse por ellos mismos, expresar sus necesidades, y atender sus necesidades a través de sus propios esfuerzos. Todo esto forma parte de una educación para la independencia”.
Queridos papás, este año la metodología Montessori está presente diariamente en nuestra clases y estamos disfrutando con nuevas maneras de aprender, donde nosotros somos los protagonistas de nuestros propios aprendizajes.
En clase, tenemos el rincón Montessori, con materiales que nos acercan a las actividades de la vida práctica (trasvasar agua, verter semillas, clasificar botones, abrir y cerrar botellas, tornillos y tuercas, doblar pañuelos, ...) y en la sala Montessori podemos disfrutar con materiales sensoriales y materiales que nos acercan a la lecto-escritura y las matemáticas.
El ambiente preparado es fundamental en la metodología Montessori, un ambiente organizado cuidadosamente, diseñado para fomentar nuestro auto-aprendizaje y crecimiento. El diseño de este ambiente se basa en los principios de simplicidad, belleza y orden.
Nuestras seños nos guían y nos motivan a aprender con gusto, satisfaciendo nuestra curiosidad y fomentando el placer de descubrir ideas propias en lugar de recibir los conocimientos de los demás. Encontramos las soluciones a los problemas que se nos plantean y construimos nuestros aprendizajes a partir de nuestras propias experiencias.
Queremos compartir con vosotros nuestro "Mundo Montessori" e invitaros a disfrutar de estas bonitas imágenes...
Dentro de la metodología que utilizamos en el área de matemáticas, el trabajo manipulativo permite que el alumno descubra y establezca relaciones que le permitan extraer sus propias conclusiones.
En los primeros años de vida de los alumnos, es el momento de mayor plasticidad del cerebro del niño, es importante por ello favorecer la interiorización de conceptos que les ayudarán a comprender mejor en el futuro.
El trabajo manipulativo nos brinda la posibilidad de analizar el momento del proceso de aprendizaje en que se halla el alumno. A través de la observación directa, podemos decidir si el alumno está o no preparado para una nuevo aprendizaje.
Es importante y significativo que todos los contenidos comiencen con una fase manipulativa.
Los materiales de Montessori junto a los materiales manipulables que tenemos en el aula (ábacos, regletas, recta numérica, tangram...) nos ayudan a que nuestros alumnos realicen aprendizajes significativos y emitan sus propias conclusiones, dentro de una metodología que debe respetar el ritmo de aprendizaje de cada alumno y la fase en la que se encuentra.
"Me lo contaron y lo olvidé, lo vi y lo entendí, lo hice y lo aprendí". Confucio.